
Las palomas salen espantadas del puesto
De José. El tren se acerca, las barreras
Bajas en Palomar. Costumbre de
Esperarte unos pasos atrás, más lejos
De lo normal. Un pibe se
Acerca pidiendo unas monedas. Busco
En mis bolsillos…un chupetín y
Un billete. Le sonrío cómplice
Y divido el botín. Le sonrie el pebete
A este grumete de carne y tempestad.
Un gracias y desde ese día
No te ví más.
Saliste volando del bar de José
El tren te llevó de Palomar,
Eso es lo único que sé.








